lunes, 28 de octubre de 2013

Una carta a mi bebe en su primer año de vida




Dios decide nuestras experiencias pero nosotros decidimos como vivirlas por eso, tu llegada fue para mí una decisión de vida que partió de una negligencia y de un accidente.
No tenía ni los recursos, ni la familia, ni un lugar ni nada preparado para vos simplemente no estabas es mis planes de vida pero hubo alguien que te pensó mucho antes de que yo misma considerara la posibilidad de ser mama. Hoy estás acá porque creo que tu creador es perfecto y que si permitió que seas es porque hay un propósito en tu vida que va más allá de tus papas.
Cuando te conocí te traía en brazos tu tía Chochi que lloraba como una loca, estabas envuelto con una sábana todavía un poco violeta de la sangre…yo no podía entender en que momento dejaste de patear con toda la furia dentro mío y ahora estabas al lado. 


Lo primero que sentí fue una mezcla entre felicidad y temor, Chochi me felicitaba y yo me sentía tan pequeña…tenía el futuro en mis manos como quien dice y no podía ver más allá del hoy.
Así fue durante este primer año de vida tuyo, cada día era un aprendizaje, una nueva experiencia, un paso para mi y para vos. Nos hicimos juntos a fuerza de pulmón, gracias a una abuela que pese sus problemas personales  tiró para adelante, siempre con una solución para todos los problemas del mundo que cabían en un “tomamos un mate”; un tío adolescente que creció 10 años por lo menos desde que llegaste, es EL TIO y  del que podes sentirte orgulloso.
En está TU historia hay muchas personas sin las cuales no hubiéramos llegado hasta aquí, pero ellos saben quienes son.
Dante costo mucho llegar hasta acá, hubo muchas veces que no sabía que hacer ni como seguir o como se hacía esto de ser mama. Ya no solo fueron las muchas noches sin dormir, el cansancio que hizo que llegará a cambiarme la ropa interior en la cocina porque ya no coordinaba ni por donde andaba…una escena muy graciosa. Ni que hablar de lo que fue empezar a cocinar con gusto y sabor para que comieras. También tuve que aprender a ser más ordenada, mi placard ni lo mires pero tu cajonera eso si!!Tus muchos tíos y tías te pueden contar que te hacía chiches con cuanta cosa encontraba que más o menos hiciera ruido.
Por estas alturas ya todos sabemos que sos un roedor al que le encanta comer cartón, hojas y hay que andar atrás para ver que te metes en la boca. Chupete?Imposible, probamos 4 diferentes y no quisiste ninguno. La mamadera si un poco, a fuerza de insistir e insistir de la abuela. Fanático de la teta hasta el infinito, y de Piñón…pero por desgracia mama tiene poco oído musical y no pega ni una nota ¿Será por eso que siempre me llevas a la DVD para que te lo ponga en la tele?
Sus un terremoto, y pones a prueba a diario a La paciencia y a mi también. Tu abuelo Walter todavía espera que te quedes quieto en algún momento. Hace unos meses que oro a Dios a menudo cuando te acuesto en la cuna, primero para que no te despiertes en dos horas y después para que pueda ser la mama que necesitas, para que puedas encontrar la mejor versión de esta mama.
Hijo quiero decirte que me haces bien, me haces feliz y que te quiero hasta el cielo ida y vuelta.
Dios te bendiga 


Mama.

No hay comentarios:

Publicar un comentario