viernes, 28 de junio de 2013

Desvelo con pizza



Revisemos el saldo de este viernes húmedo afuera y muy estufezco adentro a las dos menos diez de la madrugada.

Vivir con un hermano adolescente y un bebe en la casa es una ecuación que únicamente la divina paciencia y empatía resuelven, por desgracia tengo un problema, según mi hermano y el padre de mi hijo “tengo una habilidad para romper las pelotas”. Supongo que en otro momento habrá que ver si me es heredado, supongo que él tendrá que ver si buscó una persona que se parece mucho a la madre…Heavy!

En fin la cuestión es que con tanta cháchara, risas y unos videos molestos Dante se despertó y nos desvelamos, piruetas otra vez.

A todo esto comí dos pizzas, mentira en algún momento 2 porciones se hicieron 3. ¡Para qué comí esa pizza de más!  Me cayó poco más que horrible! Cuando vaya al cielo le voy a preguntar porque Dios puso el hipotálamo tan cerca del cerebro y no del estómago para que las gordas como yo nos demos cuenta cuanto estamos llenas. Ni que hablar mi aspecto, definitivamente no calificó para la mujer más sexy. Una calza blanca corta rota que deja al descubierto más de un mes sin depilación; mi camisa batik azul y blanca preferida toda estirada; el pelo es una maraña, tengo que bañarme; chinelas verdes para terminar de combinar. Para mi cumpleaños me regalaron 3 perfumes, honestamente si viviéramos en el siglo XVIII en Francia me hubiese sentido alagada pero a está altura debo entender que es una campaña para que me bañe más seguido. Como la suciecita que soy mi pequeña contribución con el planeta además de la división en residuos secos y húmedos, es no malgastar el agua. Voy a decir en mi defensa que no me baño no porque no me guste, sino por fiaca.  



Entonces para irme a dormir menos culpable, la sensualidad de una madre pasa por la ternura con la que mira  a su hijo, no? En estos momentos es cuando una dice….erámos tan pobres.

miércoles, 26 de junio de 2013

Maduraciones



Se dice que un bebé viene con un pan bajo el brazo pero Dante trajo un pack de maduraciones que fue repartiendo vaya a saber uno si con premeditación divina o mera casualidad.
La tía Chochi se fue a vivir con su novio Comanche  de la noche a la mañana. De un mes para el otro dijo “Me voy”,  y el viento la llevo a un dos ambientes con baño pegado a la cama en Ramos Mejía. Buena ubicación. Con la abuela queremos institucionalizar la celebración del “probar que onda”, festejar la convivencia que ¡Pucha! no es poca cosa ya que casorio no hay. 





Pero los que se decidieron a dar el sí son los padrinos mágicos, Yani y Hugo que a fines de noviembre con una dosis de coraje ah… y amor además,  contraeran las nupcias.
¡Por fin una fiesta como se debe! Gritó la abuela Chuchy, que quiere calzarse un vestido desde hace rato y la tía Yani dice que te vas a ver lindo en traje.  En este caso sus rumbos habitacionales los tiraron por Morón un monoambiente que será el primer nidito de amor de la flamante pareja o el primer cuadrilátero. Esperemos que sea lo primero.
La tierna de Mariana se fue a vivir con Gustavo, el abuelo electrónico. Saldo: 10 kilos y contando, una cama rota y un somier nuevo, invasión de zapatos de tacón alto y ropa, flan y tortas en la heladera, tazas nuevas, mucho animal print hasta el pitbull se lució con un enterito porque no podía dejar de estar a tono.
Mamá se compró una mesa para cambiar a Dantecito, de pino y es mi primer mueble de obtención propia lo cual es todo un logro. Sillas ya tengo, y me dan una cama con almohadas y otra mesa, estamos hechos. Ah! Si me olvidaba me compre un medidor en los chinos que el tío Diego me criticó, pero es un medido que esperaba.
El abuelo Walter dejo atrás su obsesión con su ex mujer Mariana. Un día le escuche decir que “estaba muy gorda y dejada”. Increíble. La gran mujer en algún momento había dejado de serlo. No me pone feliz pero es bueno ver las cosas con realidad, hay quien podría tomarlo de soberbia pero el conocimiento de causa mató más.
Pamela y Juan, la morocha y el rubio. Para telenovela si las hay, ellos tienen una que contar  porque se sacaron la calesita entera de idas y vueltas. Pronóstico I: en menos de un año los vamos a ir a visitar en Álvarez. Pronóstico II: Mastín vas a perder la apuesta y vas a tener que poner un cajón de fernets. #HEDICHO
Lo último así como si nada tu papa declaró el otro día y me sorprendió: “El año que viene me voy a vivir solo”. Su seguridad colmó la frase de ese nose que… y yo dude, ojo suerte con eso.
 

lunes, 10 de junio de 2013

Invierno fuera, invierno dentro



Los últimos lugares siempre me quedaron bien en esta relación, será que alguna vez la distancia y el tiempo  el orden de las cosas, no fue así.  Hoy lloré de nuevo, pero dolió un poco menos, eso debe ser bueno.


Tengo un premio esperando al pesimismo de ser la dejada. Ser dejado es siempre mejor que dejar, mi excusa perfecta para justificar lo que el corazón no quiere entender, Charlas de quincho: Corazón: Te extraño te necesito. Mente: No era para vos. El Tiempo es el mejor referí  porque siempre caemos en un empate.
La realidad me había golpeado tan fuerte con sus canciones y su cinismo que tarde dos meses en levantar un corazón en partes. Entre una feria americana y este aparato bombeador la única diferencia es que mis partes usadas no podía devolverlas porque nadie las quiso a consignación.

“Te amo en otra velocidad”, dijo y yo le creí. Le creí a su voz, a sus lindos ojos marrones, a su cuerpo y a su música. Nunca la pifié tan feo.
La pesadez de un San Valentín baleado por todos los frentes se llevó la fuerza de mis piernas y con ella la de mi voluntad. Se presentó la mañana como un cuento mal escrito, sin coherencia y sin intensidad. El fuego que penetraba se hundió  en un hielo inhóspito para los regresos
¿Como se ama? ¿Hay una sola forma de amar? Con decir  te amo alcanza o mejor dicho cuando deja de alcanzar.

Hubo un día que decidí que amarte era nocivo para mi salud, y que tanto desencuentro de amor me había terminado de consumir el alma. La soledad de mujer llenó los espacios que dejaste, la risa de bebe llenó a la madre en la que me convertí.
Se pobló mi corazón de incertidumbres que no supe contestar pero en todas ellas estaba Él, la inicial de su nombre, su olor, su mirada o su música que en algún momento dejo de tocar para mi. Cuando quede embarazada del príncipe de los cuentos de hadas se me acabó la tinta, se asustó la lapicera y huir resulto más sencillo. 
Yo era un cuento a medio escribir…
Yo era el silencio gritándole que lo amaba, que lo necesitaba más que nunca…hasta que me quede sin voz y los movimientos en mi panza comenzaron. Ahora era Dante que lo llamaba.  Y si a mi misma no podía responderme, mucho menos al hijo que esperaba.




Mientras una vida crecía día a día, mis noches se volvieron agua. Pocas soledades debe haber como la de dormir abrazada a tu panza de embarazada sola, compartirla con el silencio de una cama de una plaza y las sábanas frías congelándome los pies; diciéndole a mi panza que todo iba a estar bien…y que nadie escuchará ahogándose mi voz quebrada contra la almohada.  Invierno afuera, invierno adentro.