miércoles, 26 de junio de 2013

Maduraciones



Se dice que un bebé viene con un pan bajo el brazo pero Dante trajo un pack de maduraciones que fue repartiendo vaya a saber uno si con premeditación divina o mera casualidad.
La tía Chochi se fue a vivir con su novio Comanche  de la noche a la mañana. De un mes para el otro dijo “Me voy”,  y el viento la llevo a un dos ambientes con baño pegado a la cama en Ramos Mejía. Buena ubicación. Con la abuela queremos institucionalizar la celebración del “probar que onda”, festejar la convivencia que ¡Pucha! no es poca cosa ya que casorio no hay. 





Pero los que se decidieron a dar el sí son los padrinos mágicos, Yani y Hugo que a fines de noviembre con una dosis de coraje ah… y amor además,  contraeran las nupcias.
¡Por fin una fiesta como se debe! Gritó la abuela Chuchy, que quiere calzarse un vestido desde hace rato y la tía Yani dice que te vas a ver lindo en traje.  En este caso sus rumbos habitacionales los tiraron por Morón un monoambiente que será el primer nidito de amor de la flamante pareja o el primer cuadrilátero. Esperemos que sea lo primero.
La tierna de Mariana se fue a vivir con Gustavo, el abuelo electrónico. Saldo: 10 kilos y contando, una cama rota y un somier nuevo, invasión de zapatos de tacón alto y ropa, flan y tortas en la heladera, tazas nuevas, mucho animal print hasta el pitbull se lució con un enterito porque no podía dejar de estar a tono.
Mamá se compró una mesa para cambiar a Dantecito, de pino y es mi primer mueble de obtención propia lo cual es todo un logro. Sillas ya tengo, y me dan una cama con almohadas y otra mesa, estamos hechos. Ah! Si me olvidaba me compre un medidor en los chinos que el tío Diego me criticó, pero es un medido que esperaba.
El abuelo Walter dejo atrás su obsesión con su ex mujer Mariana. Un día le escuche decir que “estaba muy gorda y dejada”. Increíble. La gran mujer en algún momento había dejado de serlo. No me pone feliz pero es bueno ver las cosas con realidad, hay quien podría tomarlo de soberbia pero el conocimiento de causa mató más.
Pamela y Juan, la morocha y el rubio. Para telenovela si las hay, ellos tienen una que contar  porque se sacaron la calesita entera de idas y vueltas. Pronóstico I: en menos de un año los vamos a ir a visitar en Álvarez. Pronóstico II: Mastín vas a perder la apuesta y vas a tener que poner un cajón de fernets. #HEDICHO
Lo último así como si nada tu papa declaró el otro día y me sorprendió: “El año que viene me voy a vivir solo”. Su seguridad colmó la frase de ese nose que… y yo dude, ojo suerte con eso.
 

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